Ya no lo quieren en el club

Ismael Rescalvo, director técnico.

El panorama del Deportes Tolima en la Liga BetPlay I-2025 es cada vez más preocupante. Tras tres fechas disputadas en los cuadrangulares semifinales, el equipo dirigido por el español Ismael Rescalvo se encuentra al borde de la eliminación, con apenas dos puntos de nueve posibles y un rendimiento que no responde a las expectativas creadas por la dirigencia al inicio del semestre.

La situación se ha visto agravada por el comportamiento del técnico en recientes ruedas de prensa, en las que ha sido cuestionado por parte de la prensa deportiva y la afición. Sus declaraciones, consideradas evasivas y carentes de autocrítica, han generado molestia, especialmente ante el pobre balance como local: solo un punto obtenido de seis en disputa en Ibagué.

A esta decepcionante campaña se suma la temprana eliminación de la Copa Libertadores, tras caer en la segunda fase ante Melgar de Perú. El doble revés, en casa y de visitante, expuso las falencias del equipo y dejó a la escuadra ‘Pijao’ fuera del plano internacional sin mayores argumentos competitivos.

Resulta llamativo que Rescalvo haya intentado presentar la clasificación a cuadrangulares como un objetivo cumplido, pese a que la historia reciente del Tolima demuestra que esta fase es una exigencia mínima. Con 32 presencias previas en semifinales, el club es el segundo más constante en esta instancia, detrás de Atlético Nacional, lo que hace injustificable la falta de ambición en el discurso técnico.

Mientras la afición pide un cambio de rumbo, desde la dirigencia no hay señales claras. El presidente del club, César Camargo Serrano, ha evitado pronunciarse con contundencia, mientras crecen los rumores sobre una posible salida de Rescalvo al fútbol ecuatoriano, donde su nombre suena con fuerza para dirigir al Barcelona SC, en reemplazo de Segundo Castillo.

Pese a que en conferencia de prensa negó contactos con el club guayaquileño, versiones cercanas a la interna del Tolima aseguran que el DT ya habría sido notificado del interés. El vínculo con el fútbol ecuatoriano no es nuevo, pues Rescalvo dirigió previamente al Emelec, archirrival del equipo que ahora lo tendría en carpeta.

Con la primera vuelta de los cuadrangulares completada, la campaña actual es una de las peores del equipo en estas instancias, solo comparable con la del segundo semestre de 2007. Entonces, bajo la conducción de Hernán Torres, el equipo también firmó una pálida presentación, sin poder competir con solvencia ante sus rivales de grupo.

Hoy, con la presión en aumento, la afición espera una reacción tanto deportiva como institucional. Para mantener alguna posibilidad de clasificar, Tolima deberá ganar al menos dos de sus tres partidos restantes y esperar una combinación de resultados improbable. Mientras tanto, el silencio de la dirigencia y la tensión en el ambiente no hacen más que anticipar un cierre amargo de temporada.Destacado: Con la presión en aumento, la afición espera una reacción tanto deportiva