Existen varios restos para los nuevos gobernantes de en el departamento, los diputado, alcaldías, consejos y juntas administradoras locales, están llamados a solucionar temas que tradicionalmente aquejan al Cauca, como primer pilar la seguridad, pues es un territorio que posee 27 municipios que tienen presencia de grupos armados ilegales por lo que estos son llamados zona roja. En muchos de ellos no se cuenta con una fuerte presencia de fuerzas militares.
Por lo que esta labor es la que más solución requiere y lo que los caucanos queremos es poder estar tranquilos en nuestros espacios. No queremos desplazarnos de nuestros territorios y no queremos más víctimas del conflicto armado, en esta guerra absurda el Cauca ya ha puesto una alta cifra de muertos.
La pobreza por su parte es el segundo ítem a tocar porque los niveles son altos, se toca una cifra de 50.5% en pobreza solo nos supera la Guajira con 53.7% y el Choco 61.1% no obstante en el departamento solo la capital Popayán cuenta con muy bajos índices de pobreza, lo que deja entre dicho que la brecha con los demás municipios es alta. Aquí la pregunta es ¿a quién le corresponde bajar esos porcentajes? ¿Será acaso la gobernación, o las alcaldías? Aquí en esto se han tirado la responsabilidad de un lado a otro, no hay quien responda de buena manera ante este claro problema que además se agrava con el orden público.
En el tema de desigualdad tenemos bastantes cosas por mencionar y es que el cauca pese a todas sus riquezas, no tiene equidad, las brechas entre un lugar y otro es abismal, de hecho cuenta con un 0,4808 en la escala donde 1 es lo más alto. Esto realmente es preocupante y más de las desigualdades, es que frente a ello no se toman medias claras para mejorar, por el contrario, hay incertidumbre.
Hay bastantes problemáticas que tocar, el tema de salud, y proyectos sin concluir en torno a ella; no muy distante la mencionada corrupción. Esperamos que estos monstruos que por años han estado sentados en el poder, desaparezcan con estos nuevos dirigentes.

