La Defensoría del Pueblo pidió medidas urgentes en Arauca ante los enfrentamientos entre el Eln y las disidencias de las Farc, que mantienen confinados a los habitantes de al menos tres veredas del departamento. La entidad advirtió que la situación humanitaria se agrava por la falta de acceso a alimentos, medicamentos y servicios básicos.
De acuerdo con los reportes del Sistema de Alertas Tempranas, los combates se concentran en zonas rurales de los municipios de Arauquita y Tame, donde las comunidades campesinas permanecen bajo amenaza constante. Los enfrentamientos han generado desplazamientos forzados y han impedido la movilidad de centenares de personas.
Crisis humanitaria
La Defensoría señaló que los grupos armados ilegales han instalado retenes y bloqueos en caminos veredales, afectando gravemente la vida de los pobladores. En varios sectores, los enfrentamientos se presentan a pocos metros de las viviendas, lo que ha provocado temor generalizado y el confinamiento de familias enteras.
“El Estado debe actuar con urgencia para garantizar la vida, la integridad y la seguridad de los habitantes de estas zonas”, expresó la entidad, que además pidió activar los mecanismos de atención humanitaria y presencia institucional permanente.
Llamado al Gobierno
La Defensoría instó al Ministerio de Defensa, a la Unidad de Víctimas y a las autoridades locales a implementar un plan de acción integral que asegure el ingreso de ayuda y la protección de los derechos humanos. También solicitó reforzar la presencia de la Fuerza Pública con un enfoque humanitario y coordinar con organismos internacionales la asistencia a los desplazados.
La entidad recordó que el departamento de Arauca ha sido escenario constante de disputas entre el Eln y facciones disidentes de las Farc por el control territorial y las economías ilícitas. Mientras tanto, los campesinos siguen atrapados en medio del fuego cruzado, esperando una respuesta efectiva que devuelva la calma y la seguridad a la región.





