Desde este día se registra una concentración de comunidades indígenas en el sector de Monterilla, municipio de Caldono, al norte del departamento del Cauca, donde se desarrolla una asamblea permanente convocada por el Consejo Regional Indígena del Cauca. El encuentro genera expectativa, pero también preocupación en el sur–occidente del país, por las implicaciones sociales y de movilidad que podría traer.
La movilización corresponde a una minga política, social y humanitaria, convocada por el movimiento indígena con el objetivo de exigir garantías para la salud, la vida y la dignidad de los pueblos ancestrales. De acuerdo con el CRIC, la decisión de concentrarse en Monterilla se tomó luego de agotar múltiples escenarios de diálogo, concertación y seguimiento con entidades del Gobierno Nacional, especialmente desde el año 2024, sin que se hayan materializado soluciones estructurales a las problemáticas expuestas.
Una de las principales consignas de la minga está relacionada con la crítica situación del sistema de salud en el Cauca. El CRIC advierte que en los territorios indígenas se evidencia el cierre de servicios médicos, la interrupción de tratamientos, la falta de atención oportuna, la desfinanciación del sistema y las barreras administrativas impuestas por las EPS. A esto se suma, según la organización, la ausencia de decisiones claras por parte de las entidades responsables, lo que ha profundizado una crisis que pone en riesgo la vida de miles de comuneros y comuneras.
La asamblea deliberará de manera permanente en Monterilla, a la espera de la llegada de una comisión de alto nivel del Gobierno Nacional, integrada, entre otros, por los ministros de Salud, Hacienda, Vivienda y Educación. La presencia de esta delegación es considerada clave para avanzar en compromisos concretos que permitan atender las demandas planteadas por las autoridades indígenas.
En caso de no concretarse este encuentro en el territorio, la asamblea ha señalado que evaluará la posibilidad de trasladar la movilización hacia Bogotá. Este anuncio ha generado inquietud entre habitantes del norte del Cauca y del sur–occidente colombiano, especialmente por un eventual impacto sobre la vía Panamericana, corredor estratégico para la región.
Desde la comunidad también se escuchan voces críticas. JEFERSON CASSO, residente del sector, expresó su preocupación por la situación y señaló que, a su juicio, “se debería fortalecer el trabajo en los territorios y una mejor inversión de los recursos, para que las comunidades puedan avanzar con mayor autonomía”.
La situación en Monterilla continúa en desarrollo, mientras el país permanece atento a las decisiones que se adopten en el marco de esta asamblea indígena.





