Popayán enfrenta una nueva alerta urbana tras el anuncio de cierre indefinido de la vía de acceso al relleno sanitario Los Picachos, decisión adoptada por comunidades de la vereda Río Hondo ante incumplimientos acumulados por parte de autoridades y de la empresa de basuras de la ciudad encargada del servicio. La medida impacta de manera directa la recolección de residuos en la capital caucana y pone en riesgo la salubridad pública de miles de hogares.
La determinación fue tomada en Asamblea General por la Junta de Acción Comunal del sector, que aseguró haber agotado los canales institucionales sin obtener respuestas efectivas. Según los voceros comunitarios, los compromisos adquiridos para mitigar afectaciones ambientales, sociales y de infraestructura no se han materializado, pese al paso del tiempo y a reiteradas mesas de diálogo.
El bloqueo impide el ingreso de vehículos recolectores y de camiones procedentes de otros municipios que disponen sus desechos en el sitio, generando un cuello de botella operativo. En Popayán, esto se traduce en acumulación de residuos, malos olores, proliferación de vectores y un escenario de riesgo sanitario que afecta cualquier espacio público.
Desde la empresa de aseo encargada del servicio se recomendó a la ciudadanía reducir al máximo la generación de residuos mientras persista la contingencia, una solicitud que evidencia la fragilidad del sistema ante bloqueos prolongados y la falta de planes alternos robustos para la ciudad.
Habitantes de Popayán expresaron su inconformidad por la situación. La ciudadana Claudia Gómez, cuestionó la gestión institucional y la continuidad del cobro del servicio: “Para cobrar sí es normal, pero no solucionan con el dinero que reciben cada mes. A cada rato es tapar la vía por promesas que no cumplen”, manifestó, reflejando el sentir de sectores afectados por la incertidumbre.
Las comunidades de Río Hondo insistieron en que la protesta es legítima y que se mantendrá hasta recibir soluciones verificables. Mientras tanto, Popayán queda en el centro de un conflicto que exige decisiones inmediatas, coordinación interinstitucional y respuestas concretas para evitar una crisis ambiental y de salud pública que golpee la vida cotidiana de la ciudad.



