Las clases en los colegios públicos de Bogotá se realizarán con normalidad el miércoles 12 de marzo, pese al paro distrital convocado por la Asociación Distrital de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación (ADE). Así lo confirmó la Secretaría de Educación del Distrito mediante un comunicado oficial.
La entidad explicó que la medida busca garantizar el derecho a la educación de miles de estudiantes y evitar retrasos en el calendario académico de las instituciones oficiales de la ciudad. En ese sentido, la administración distrital reiteró que las actividades escolares deberán desarrollarse normalmente durante la jornada establecida.
En el documento, la Secretaría reconoció el derecho de los docentes a participar en las movilizaciones convocadas por el sindicato. Sin embargo, hizo un llamado para que quienes decidan unirse a las protestas lo hagan fuera del horario escolar, con el fin de evitar afectaciones en las clases.
El Distrito también advirtió que los docentes que participen en las manifestaciones durante su jornada académica deberán reponer el tiempo perdido. Según lo indicado por la administración, la reposición de clases se realizaría el sábado 14 de marzo de 2026 para cumplir con las horas establecidas en el calendario escolar.
Además, la Secretaría señaló que, en caso de no realizarse la reposición correspondiente, podrían aplicarse medidas administrativas conforme a la normatividad vigente.
La decisión ha generado rechazo entre algunos sectores del magisterio distrital. La ADE manifestó que la Secretaría de Educación no tiene la facultad de modificar el calendario escolar ni de convocar reposiciones de clases sin el aval del Ministerio de Educación Nacional.
El sindicato recordó que el Decreto 1850 de 2002 establece que cualquier cambio en el calendario académico debe contar con la autorización del Ministerio. Asimismo, mencionó que existe un acuerdo firmado en septiembre de 2025 con el Distrito en el que se estableció que cualquier reposición debe ser concertada.
La ADE convocó el paro distrital de 24 horas con el objetivo de movilizar a la comunidad educativa y expresar su rechazo a decisiones que, según el gremio, afectan la educación pública y las condiciones laborales de los docentes en Bogotá.





