Un devastador incendio forestal en Alto Menga provocó pánico generalizado en el norte de Cali. Las intensas llamas amenazaron múltiples zonas residenciales. El voraz fuego destruyó la vegetación nativa a una velocidad alarmante. Los fuertes vientos de la tarde complicaron las tareas de contención notablemente.
El infierno golpea a la comunidad
El incendio empezó cerca de la zona de reserva forestal. Rápidamente, la emergencia escaló debido a las altas temperaturas locales. Las autoridades confirmaron afectaciones directas en al menos cinco viviendas del sector. Columnas densas de humo obligaron a evacuar colegios y vecindarios aledaños.
La Cruz Roja y la Defensa Civil atendieron la crisis social de inmediato. Un adulto mayor recibió reanimación primaria por inhalación de humo tóxico. Voluntarios del sector ayudaron activamente usando baldes y mangueras caseras. La comunidad temía una tragedia humanitaria mucho peor.
Héroes contra la tragedia ambiental
Más de 140 socorristas batallaron durante toda la noche contra el desastre. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali lideró el operativo de rescate. Unidades operativas de Yumbo reforzaron las líneas de defensa rápidamente. El equipo empleó carrotanques y máquinas extintoras avanzadas en el terreno.
El reporte médico confirmó heridas menores en dos valientes bomberos. Ambos sufrieron esguinces severos debido a las condiciones inestables del relieve. Los rescatistas completaron más de 32 horas arduas de trabajo continuo. El cuerpo oficial de socorro liquidó finalmente la emergencia forestal.
¿Manos criminales detrás del desastre?
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, entregó declaraciones muy preocupantes. Las primeras investigaciones apuntan a que el fuego pudo ser provocado intencionalmente. La Policía Metropolitana busca activamente a los presuntos responsables de este ecocidio. Las autoridades piden la colaboración ciudadana para judicializar a los culpables.
El Dagma inició la respectiva evaluación del daño ecológico sufrido. El ecosistema de los cerros registrará graves secuelas a largo plazo. El balance preliminar estima cerca de 70 hectáreas de cobertura vegetal quemadas. La Alcaldía mantendrá el monitoreo activo sobre toda la zona afectada.





