Adiós a la nueva plaza del Bolívar

Con el no rotundo de los delegados de los trabajadores y comerciantes del barrio Bolívar, se le pone punto final al proyecto de renovación de la plaza de mercado. Una derrota para el alcalde López Castrillón, que tenía en este proyecto una de las banderas de su programa y pero sobre todo es una gran pérdida para la ciudad de Popayán, pues la renovación de la plaza y su modernización quedarán seguramente enterrados indefinidamente. Siempre dijimos que desde el principio se desconoció la importancia del consenso. Era muy difícil que la totalidad de la gente, que se gana el sustento cada día alrededor de la plaza de mercado tuviera cabida en un proyecto con cupo limitado. Y esa circunstancia era la gran debilidad del proyecto.
Recordemos que esta iniciativa contaba con una financiación asegurada por 12.700 millones de pesos del Departamento de Prosperidad Social, establecidos por el Convenio Interadministrativo 668, aparte más de 5 mil millones que aportaba la Alcaldía Municipal. El alcalde se lamentó por esta decisión pues era la primera vez en la historia de esta plaza de mercado que se tenían los recursos para realizar una intervención de esta magnitud. Recordemos que uno de los requisitos de del Departamento de Prosperidad Social para dar luz verde, es que se contara con el aval social de la comunidad beneficiaria, es decir todas las personas que derivan su sustento alrededor de la plaza de mercado.  El problema que nunca se resolvió a gusto de todos fue el tema de la capacidad de la nueva infraestructura de la plaza de mercado, pues según el diseño era para unas 500 personas, cuando el número de comerciantes que encuentran su sustento en este lugar estaría por los 1200. Y comprendemos esa inquietud, porque dejar por fuera tal cantidad de personas en una ciudad sin fuentes de empleo iba a generar una catástrofe legal. Popayán perdió la oportunidad. El proyecto debió ser incluyente y respetuoso con la identidad sociocultural. Es indudable que desde el punto de vista estético, urbanístico y comercial, las plazas de mercado tal y como las conocemos deberían desaparecer. Son estorbosas, obsoletas, peligrosas y a su alrededor se generan actividades ilegales. Hay que intervenirlas conservando su esencia. Y no es un proyecto fácil. Lo llevan esquivando muchas administraciones municipales por los costos sociales y económicos de levantar la plaza de su emplazamiento actual. Esta Administración se propuso el reto, pero fracasó en el intento. Ya no podemos lamentarnos, ahora viene el proyecto paralelo de esta alcaldía, El Malecón del Molino que tampoco será fácil pues tiene mucha relación con el comercio informal del sector. Si no se logra  estaremos hablando de un inmenso fracaso en esta Administración Municipal y para la ciudad de Popayán. La remodelación, el traslado o la intervención no solo de la galería del Bolívar, si no la de La Esmeralda son necesidades urgentes pero lastimosamente no habrá manera en el futuro próximo. Una pena. 

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