Diálogos regionales

Don Chirimias

Don ChirimiasPor Diego Jaramillo

El diálogo es una forma de relación entre personas o grupos aceptando la capacidad de cada cual de comunicarse y producir un resultado favorable del encuentro. Puede ser también la puesta en juego de las contradicciones existentes entre los interlocutores para abrir caminos hacia su solución. En sociedades como la nuestra, incluye la posibilidad de asumirlo como política en función de resolver las confrontaciones devastadoras de la existencia de los individuos y de la población en su conjunto. 
Así se ha entendido cuando se plantea la necesidad de realizarlos con grupos armados que degradan o imposibilitan la pervivencia en los territorios, y con los diferentes actores en ellos frente a múltiples problemáticas. Es lo que realizará el próximo gobierno a lo largo y ancho de la geografía nacional. Importante paso para avanzar en procesos tendientes a hacer de la paz el objetivo central de cambios estructurales que requiere el país. No exentos de dificultades. En particular los que se abocarán regionalmente. Sobre todo si partimos de la polarización radicalizada en estas dos últimas décadas y de la existencia de una variada gama de conflictos. De lo cual se desprende la necesidad de pedagogías previas a su realización y de consensos. Es claro que el primer paso es la aceptación de participar de los protagonistas. Más no es suficiente, si se tiene en cuenta que en el lado popular hay diferentes tipos de organizaciones que responden a intereses políticos y sociales en controversia que dificultarían llegar con propósitos comunes. 
Quiere decir esto que una cosa son los diálogos locales establecidos en momentos específicos de las confrontaciones para resolver problemas puntuales. Se sabe de muchos de ellos con los actores armados por el impacto de sus acciones. Igualmente, con sectores empresariales o institucionales en circunstancias similares. Comprometiendo en ellos a los afectados directamente. Ahora se trata de la inclusión de fuerzas políticas y sociales en pos de soluciones colectivas. Un ejemplo es el que se anuncia en el Cauca relacionado con el tema de tierras. Pues aparecen inicialmente indígenas y agroindustriales en búsqueda de solución. Sin embargo, hace varios meses también se movilizan trabajadores agrícolas, organizaciones campesinas y negras, y pequeños propietarios aun sobreviviendo en la región. Si no hay puntos de encuentro entre ellos, no se haría más que legitimar la forma de dominación preexistente.