Elefantes blancos en el Cauca

Por cuenta de la desidia, la negligencia, la inoperancia y claro, la corrupción, el departamento del Cauca siempre anda en ‘honrosos’ lugares respecto a otros departamentos. En esta oportunidad aparecemos en el TOP 10 de en cuanto a la existencia de obras abandonadas. Esta clasificación procede de la Contraloría General de la República, que según lo dispuesto por la Ley 2020 del 17 de julio de 2020, abrió el Registro Nacional de Obras Civiles Inconclusas, en el que todas las entidades estatales reportan la identificación de información clave que se podrá consultar.
La Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata – Diari – de la CGR será la encargada de llevar este Registro Nacional de Obras Civiles e Inconclusas. A través del Sistema de Rendición Electrónico de la Cuenta e Informes y Otra Información (SIRECI) los responsables pueden reportar los proyectos, como lo ordena la Ley 2020 del 17 de julio de 2020.
Luego de un estudio minucioso a varios proyectos en el territorio nacional que no avanzan, y en donde destacó el departamento de Cundinamarca con 86 proyectos de esa naturaleza, mientras el Cauca ocupa la octava casilla con 43 obras paralizadas y sin que hasta la fecha se conozca la posibilidad de darles un buen final. El año pasado el contralor general, Carlos Felipe Córdoba, reveló una cifra preocupante que está relacionada con las obras inconclusas o los denominados ‘elefantes blancos’. El funcionario contó que en total hay 1.771 obras de este tipo, pero lo preocupante es que en, en muchas de ellas, hay casos de corrupción.
Al respecto, el ente de control nacional indicó que desde abril de 202 y gracias a nuevas facultades otorgadas a la luz de la Constitución, se pudieron lanzar más de 2.600 alertas sobre proyectos cuyo monto supera los $63 billones de pesos. Recursos que tienen que ver tanto con obras físicas como con recursos destinados al programa de alimentación escolar PAE.
En el Cauca ha llamado la atención en varias oportunidades el colegio de El Mango, zona rural de Argelia,  que lleva más de cinco años desde que inició su construcción. En el momento no hay ninguna perspectiva de que llegue a ser concluido en el corto ni mediano plazo. Con el agravante de que dada la intemperie a la que está sometida esta obra, hay mucho riesgo de que su deterioro conduzca a una pérdida total.