En Colombia, los conductores de vehículos automotores deben cumplir con una reglamentación básica en cuanto a documentos: la licencia de conducción, la revisión técnico-mecánica al día y una póliza vigente del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat).
Sin embargo, no es raro que las autoridades de tránsito se encuentren con casos en los que la persona que maneja el vehículo no cuenta con una licencia de conducción o sus papeles no están en regla. La evasión del Soat va más allá de solo el riesgo de ser sorprendido por las autoridades en carretera y que procedan con el respectivo comparendo e inmovilización del vehículo. El hecho de que esta póliza sea obligatoria en todo el territorio nacional tiene una razón: cubrir los gastos referentes a cualquier daño físico que haya sufrido una o varias personas en un accidente de tránsito. Dentro de su margen de acción se incluyen los gastos médicos y de transporte, incapacidades permanentes e indemnizaciones por muerte o servicios funerarios.
Sin embargo, las aseguradoras, a través del gremio Fasecolda, volvieron a dar mensajes de preocupación ante la situación que se presenta alrededor del Soat, el cual está preso en la evasión, el fraude, la alta accidentalidad, el incremento del parque automotor de motocicletas, que son las que más se accidentan, y las bajas tarifas para cubrir todas las necesidades que ampara este seguro.
el presidente de Fasecolda, Miguel Gómez, fue enfático en recordar que los tres factores que tienen en “cuidados intensivos” al Soat son la alta accidentalidad, la evasión y los fraudes. “Ese seguro está en una situación crítica”, afirmó Gómez, al decir que la evasión es “una de las problemáticas, ya que el 47% de los vehículos en el país no cuentan con Soat”.





