
Se dio una renuncia masiva del personal de la Clínica Santa Gracia de la capital caucana. Para que una decisión de esta magnitud se llegue a tomar, es porque realmente las condiciones laborales son insostenibles. Turnos salvajes, jornadas laborales eternas, remuneraciones escasas. Y esto no es nuevo, se ha vuelto una constante en varios centros de salud. La IPS además de cargar con pagos atrasado de las EPS, que según Supersalud llegan a 26 billones de pesos, deben generar utilidad, como cualquier empresa privada para garantizar sus sostenibilidad, su funcionamiento y claro, las ganancias de los inversionistas.
Exprimiendo al personal
Entonces hay que hacer un aprovechamiento intensivo de los recursos disponibles, entre ellos por supuesto el recurso humano. En un lenguaje más de calle, tienen que ‘exprimir’ al personal hasta donde más se pueda. Y claro, eso puede funcionar algún tiempo pero la gente tiene un límite.
El problema de este sistema que busca la ‘eficiencia’ del capital, es que en orden de prioridades los pacientes que buscan atención médica son los últimos y los más perjudicados, pues sufren directamente los efectos del cansancio de enfermeros y médicos. Esperemos que se resuelva pronto esta situación, pues como hemos dicho las más perjudicados son las personas que ahora se encuentran hospitalizadas o haciendo fila para ser atendidas.
La vieja escuela
Lastimosamente en los tiempos que corren hay muchos empresarios y ejecutivos de la vieja escuela siguen con la idea de que a la gente hay que presionarla y exigirle hasta el agotamiento para ganar más dinero.
Sin embargo os últimos estudios han demostrado que un buen clima laboral trae muchos beneficios para los trabajadores, quienes se sienten satisfechos con sus empleos, altamente motivados y con un aumento en sus niveles de producción. Además, dicha satisfacción disminuye la rotación, el ausentismo, el número de accidentes y los niveles estrés, entre otros eventos. Para construir este buen ambiente laboral, se deben primero satisfacer elementos básicos del colaborador.



