Alcaldía y Gobernación desconectadas

Muy preocupante resulta la desconexión que parece existir entre la Gobernación del Cauca y la Alcaldía de Popayán, que se hace notoria cuando se trata de afrontar temas centrales para el interés de la ciudadanía. Falta la comunicación, y lo peor, falta intención en comunicarse, algo que se ha podido notar en distintos momentos y escenarios. Esta falencia se ha hecho evidente una vez más, tal como lo ha notado el diputado Mauricio Medina, con el agravante de que en esta ocasión se trata de un tema de vital importancia para la ciudad de Popayán como es el futuro del estadio Ciro López. Sobre este tema no existe una estrategia conjunta, como se esperaría. El diputado cree y estamos de acuerdo, que lo que subyace en el fondo, en esta situación tan perjudicial en términos administrativos, es una dramática falta de voluntad política. Muy triste y muy grave, pues el fundamento de los gobiernos, nacional, regional o municipal, no es otro que la defensa del interés general de la ciudadanía, ya se para determinar el mejor destino de un escenario deportivo o de cualquier otro asunto, de la envergadura que sea. En ese orden de ideas, la displicencia y la inoperancia son inaceptables. En este caso en particular, al menos al alcalde de Popayán, se le ha visto la intención de ‘hacer algo’ para conservar y mejorar el estadio. En principio logró una declaratoria de interés público, que de alguna manera blindó esta propiedad y condiciona su posible enajenación, la cual desde hace tiempo era la voluntad de la Liga Caucana de Fútbol, con ánimos lógicamente mercantiles. En el caso de la Gobernación, apenas si han empezado a mojarse, tímidamente en el tema, pues recién se enteran que la Administración Departamental también aparece en el lío jurídico, al menos en origen, sobre la propiedad en cuestión. A pesar de todo este entramado y enredo legal que es incluso difícil para los mismos especialistas, lo que de verdad interesa a la ciudadanía es que lo que se resuelva sea lo mejor para payaneses y caucanos. Y en este sentido lo que cabe sin duda no es un proceso mercantil, que termine en el tiempo con torres de edificios, espacios comerciales que inflen los bolsillos de unos pocos, en perjuicio de una ciudad que carece de espacios para la recreación y el deporte. Seguramente en lo que queda de las administraciones de López y Larrahondo, ya no veremos un acuerdo, una armonía, pues ‘visto lo visto’ lo que sigue siendo una constante en estos espacios de poder es la prevalencia de intereses políticos, particulares, por encima de los del ciudadano.