
En la capital del departamento del Cauca, delitos como la estafa y la extorsión son el “pan de cada día”, pues de formas diferentes la comunidad payanesa cae ante el fraude de inescrupulosos, quienes se aprovechan de la buena fe y la necesidad de otros.
Popayán solía ser un territorio de paz, sin problemas de abundancia en drogadicción y delitos; en estos tiempos cualquier individuo en tema de intolerancia y abuso de confianza puede sacar un arma y acabar con la vida de cualquiera que se atraviese por su camino.
Ya no hay pudor en los delitos, mujeres con grandes atractivos físicos que inspiran confianza de primera instancia, piden mercancía en ciertos lugares y llevan a quien debe cobrar el dinero a otro lugar, luego desaparecen como si la tierra se las hubiera tragado, la mercancía se la llevan otros personajes y así andan por las calles de la Ciudad Blanca, descubriendo a quienes pueden estafar.
Es por esta razón que se busca que los comerciantes y la comunidad en general denuncien, a través del programa de participación ¡Yo no pago, yo denuncio! del Gaula de la policía, para evitar este tipo de extorsiones y así entregar las siguientes recomendaciones:
Evite entregar información de manera muy puntual de los propietarios, por teléfono o redes sociales; evite realizar desplazamientos a zonas rurales sin conocer personalmente al contratante; evite entregar datos de vehículos, características de la vestimenta de quien cumplirá el servicio, NIT cedulas información que pueda ser usada en su contra; Informe a su familia y comparta la ubicación en tiempo real con las personas que monitoreen su desplazamiento; no realice el pago de sumas de dinero a través de giros y consignaciones; llame a la línea segura nacional 165 del GAULA de la Policía Nacional.


