Muchos se escandalizan

Se ha generado cierto revuelo mediático porque un buen día, al exgerente de Emcaservicios, se le ocurrió que era una gran idea comprarse una camionetica de nada menos 235 millones de pesos para hacer su trabajo. Pero como nada hay oculto bajo el sol, le destaparon esos papeles y ahora está en la mira de la Procuraduría. Y muchos se escandalizan, como si esto fuera algo raro.
Es como escandalizarse porque alguien dice que las Secretarías de Educación son fortines politiqueros, con los que se negocian miles de votos en cada periodo electoral, como si no supiéramos que el SENA, la CRC, el Hospital, el Acueducto, Emcaservicios y cada una de las entidades del Gobierno no tuvieran dueño. A algunas de estas solo les falta estar escrituradas a nombre de este o aquel congresista o senador.

La oportunidad

Si usted es ladrón anda buscando siempre la oportunidad; tiene los sentidos aguzados en función de cual puerta o ventana es la más asequible en una casa, oficina o negocio para regresar por la noche y hacer el roto. Si usted es un artista su mirada si fija en la estética en la belleza, en lo llamativo. Si es usted ingeniero o arquitecto su mente trabaja en función de estructuras, funcionalidades o espacios. Si usted es político anda buscando, no la manera de ayudar a la comunidad, como debiera ser en una escenario ideal. Usted como político busca las personas, entidades, barrios o grupos sociales de las cuales sacar ventaja, extender sus zonas de influencia y por supuesto en arreglar la vida suya de sus hijos, hermanos, primos y cuñados.

Esa es la política

Para eso es la política queridos amigos, no nos engañemos, cuando el rufián le da la mano quiere estafarlo, quiere mediante engaños quedarse con sus cosas. Cuando el político le da la mano, quiere su voto, quiere su voluntad para que él y sus grupos salgan favorecidos, pero en ningún momento hay un interés para que usted y su familia mejoren sus condiciones de vida. Eso no quiere decir que no haya otros que sí se beneficien del trabajo del político, claro que sí, ni más faltaba, los que aportan dinero a la campaña, los amigos, los del partido (pero no todos, solo los de la rosca, los soldados de a pie se quedan viendo un chispero), usted a lo mejor recibirá alguna ayuda, una recomendación, unos bultos de cemento, y dese por bien servido. Ahí se acaba todo, no hay más camino. The end.