La camioneta de Emcaservicios

El exgerente de la Empresa de Servicios Públicos Domiciliarios (ESP) del Cauca, Julián Andrés Muñoz Imbachi, tendrá que demostrar ante los entes de control, que la adquisición de un vehículo de alta gama, por valor de 235 millones de pesos, con recursos del Sistema General de Participaciones era absolutamente vital para llevar a cabo sus funciones al frente de la empresa. Efectivamente la Procuraduría General de la Nación formuló cargos contra el exfuncionario por una presunta irregularidad en la utilización de rentas con destinación específica.
Con la compra del vehículo en cuestión, Muñoz Imbachi pudo transgredir el marco legal que regula las necesidades hacia las cuales se deben focalizar los recursos públicos con destinación específica. Esta investigación es muy mediática, sin duda. Hay elementos para que así sea: una camioneta de alta gama, un exgerente, la Procuraduría, y por supuesto, Emcaservicios. Los ojos estarán puestos ahora sobre la persona investigada que se subirá por unos días a la palestra pública. Sin embargo lo más importante es lo que está detrás de todo, o mejor, lo que está en el fondo: una empresa con una gran responsabilidad social, que se ha ido ganando una mala imagen por sus continuos desaciertos y su inoperancia. Emcaservicios siempre aparece en medio de la polémica. Ha recibido el rechazo, de alcaldes, de comunidades afectadas por retrasos en obras, ejecuciones deficientes. La bandera de estas actuaciones es el tristemente célebre acueducto de Mercaderes, una obra inoperante, costosa y mal ejecutada. Pero también están las obras de alcantarillado en Páez, el acueducto de El Bordo.
Recordemos que empezando el 2022 la Gobernación el Cauca perdió una acción de tutela que pretendía bloquear un acuerdo del Concejo de Piendamó para reducir los aportes de este municipio a Emcaservicios. El Consejo de Estado declaró improcedente la tutela y los municipios podrán reducir los volúmenes de recursos que están transfiriendo a esta empresa, y la razón es simple: varios municipios no están conformes con la calidad de las obras que han sido ejecutadas por esta entidad y simplemente consideran que no vale la pena transferirle recursos. La conclusión más lógica es que se debe revaluar el papel de esta empresa, hacer un análisis a fondo porque no está cumpliendo con el amplio abanico de responsabilidades con el Cauca.