Popayán es una ciudad sin POT traumatizada, capital de una Cauca traumatizada.

El conflicto armado y el narcotráfico han desencadenado una serie de tristes y fuertes sucesos que han empujado a miles de familias a abandonar sus tierras y sus hogares para desplazarse a la capital caucana en busca de oportunidad y un nuevo comienzo.
Desactualizados
Sin embargo, el territorio payanés, ordenado mediante el Acuerdo 006 de 2002, se está quedando corto frente a este fenómeno de desplazamiento, generando en consecuencia un sinfín de necesidades relacionadas con el crecimiento poblacional y la expansión urbana. Hay quienes se aventuran a opinar que nuestra alcaldía municipal promueve la urbanización ilegal, tachando de ilegales y contravencionales los actos de aquellas familias que buscan asentarse en nuestro municipio accediendo a la tierra y a la vivienda en zonas no contempladas para ello en nuestro P.O.T.
Esa temeraria opinión deja de lado la verdadera necesidad de nuestro municipio actualmente: no estamos para buscar culpables o responsables de esta situación, la lista sería larga; nuestro discurso y nuestra opinión debe centrarse en INCLUIR, dar un espacio a aquellos que buscan ser partícipes de la dinámica social y económica de nuestro municipio.
Tachar de ilegales las formas en que miles de hogares buscan solucionar sus necesidades solo ahondará conflictos, conflictos de los que decenas de miles de personas buscan huir. Es necesario que reorientemos nuestro pensamiento y llevemos más allá nuestro dominio del tema urbanístico para generar diálogo, y encontrar en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) una oportunidad para que todos los pobladores de nuestro municipio sean partícipes de la planificación urbana y lograr extender a todos los rincones de Popayán los servicios públicos más esenciales: salud, educación, agua potable, alcantarillado, transporte, seguridad.
Culpabilidad
Buscar culpables ahora solo alargará un debate sin fin, en el cual solo habrá excusas, y es de tener siempre presente que desde que se inventaron las excusas, todo el mundo queda bien. El momento de conciliar es ahora, aprovechando el punto crítico en el que nos encontramos en este momento de la historia de nuestro municipio, el dialogo y la concertación le dará a nuestro bello Popayán la solución al ordenamiento territorial que tanto clamamos.





