La alcaldía de la ciudad más importante del Cauca, Popayán y la gobernación, sostienen un divorcio político que es perjudicial para la región en muchos aspectos, incluyendo el deportivo, dijo el corporado liberal Mauricio Medina Castro, en la plenaria donde se trató el tema del estadio Ciro López.
Falta voluntad política
El corporado de El Patía, lamentó el que entre este par de instancias decisorias en el departamento, exista un distanciamiento. Postura que acaba generando situaciones como las que han aflorado con el estadio Ciro López, en donde intereses privados merodean en procura de apoderarse de bienes públicos ante el silencio administrativo entre ambas entidades.
“Mucho hemos debatido en la Asamblea acerca de los temas deportivos, incluido el estadio Ciro López. Pero lo primero es contar con la voluntad política, tanto del departamento como del municipio para ver como se subsanan problemas vigentes no solo del Estadio sino otros que existen. Hay varios pendientes debido a la falta de esa voluntad política”, aseveró el asambleísta de la bancada liberal caucana.
Medina Castro agregó que “es una tristeza ver el divorcio que existe entre el administrador del municipio de Popayán y el administrador del departamento. Hacen actuaciones que deberían estar regidas por ese binomio gobernador-alcalde. Siempre nos topamos con estas limitantes”, puntualizó el corporado liberal que tomo parte en el extenso debate, por más de tres horas, acerca del máximo escenario deportivo de los payaneses.
No obstante lo anterior, en la misma plenaria intervinieron funcionarios de la gobernación que aseveraron estar informados acerca de los sustentos legales del estadio. Pero sobre todo, la disposición para responder en defensa del bien en el caso de que los privados intenten hacer efectiva una supuesta promesa de compra venta, firmada con los directivos de la Liga caucana de fútbol.
Adicional a esto, al parecer los privados interesados en quedarse con el Ciro López, ya habrían declinado sus intenciones, al percatarse del enorme reto legal que les implicaría tomar un bien que es público, que está embargado y sobre el cual los payaneses y caucanos no están dispuestos a ceder.



