Con el asesinato de 4 policías y el secuestro de un militar, Emc querría presionar cese del fuego.
Dos carros bomba en Buenos Aires y Cajibío y un ataque armado en Morales, que dejaron cuatro policías muertos, hacen parte del violento fin de semana en Cauca que llevó al presidente Gustavo Petro a convocar un consejo extraordinario de seguridad.
En todos los hechos, los sindicados son disidencias de las Farc asociadas al llamado ‘Estado Mayor Central’ (Emc), bajo el mando de ‘Iván Mordisco’, que ya reivindicó los hechos de Morales diciendo que “son acciones naturales de una organización que está en confrontación político-militar con el Estado”, recalcando que no hay un cese del fuego.
En ese ataque, cometido el sábado por el frente ‘Jaime Martínez’, fueron asesinados el subintendente Michael Luis León, de 39 años, oriundo de Barranquilla; la patrullera Eimy Marllely Rodríguez Gamboa, de 31, y el patrullero José Laureano Orozco Bedoya, de 24 años. Estos dos últimos, naturales de Buenaventura y Pradera, Valle del Cauca, respectivamente. El alcalde de Morales, Víctor Félix Sabogal, se solidarizó con las familias de los fallecidos y dijo que siguen creyendo en el propósito de que “la paz total contribuya a cesar las afectaciones que el conflicto armado ha generado”.(Le puede interesar:Presidente Petro anuncia consejo de seguridad en el Cauca para este lunes).Casi simultáneamente, el soldado Juan David Estrada Suárez fue secuestrado en la vía que comunica a Caloto y Santander de Quilichao, al parecer logró enviar un mensaje vía WhatsApp, avisando del plagio, sin que hasta el momento se conozca su paradero. Por este hecho se sindicó a la columna ‘Dagoberto Ramos’.
Y este domingo fueron detonadas dos camionetas doble cabina con cilindros bomba en Cajibío y en el corregimiento Timba, de Buenos Aires, causando la muerte del subintendente José Carmelo García Gómez, de 43 años, en hechos atribuidos al frente ‘Jaime Martínez’.
Aunque este fin de semana la violencia en Cauca se acentuó, el problema no es nuevo pues sobre este departamento, en el que hacen presencia varias disidencias y también el Eln, hay alerta hace años, señaló Andrés Preciado, director del área de Conflicto y Violencia Organizada de la Fundación Ideas para la Paz, quien recordó que a finales de julio la vicepresidenta Francia Márquez rechazó un ataque en Suárez en el que fue destruida la escuela donde ella estudió.“Cauca es una zona de disputa en la que el conflicto no podríamos decir que viene de este Gobierno, hace rato se viene presentando y el actual Gobierno no ha logrado revertirlo”, comentó Preciado, quien recordó que si bien en las próximas semanas se instalaría una mesa de negociación con el Emc, el decreto que mantenía un cese del fuego parcial con este grupo se venció en junio.
Preciado añadió que aunque el Gobierno ya anunció un consejo de seguridad, pareciera que esto se está convirtiendo en algo de rutina: “Responder a la coyuntura con consejo de seguridad, uno esperaría que este implique decisiones de fondo, pero la gestión reciente es que los consejos son una reunión para reaccionar a una coyuntura específica, pero luego los anuncios no son contundentes y no hay cómo hacerles seguimiento”.
Las acciones de la Fuerza Pública no deben quedarse solo en anuncios en consejos de seguridad, se deben materializar en mayor presencia y en una estrategia con un abordaje integral: Procuraduría
De hecho, este 13 de agosto la Procuraduría hizo un fuerte llamado al Ministro de Defensa, al comandante de las Fuerzas Militares y al director de la Policía: “Las acciones de la Fuerza Pública no deben quedarse solo en anuncios en consejos de seguridad, se deben materializar en mayor presencia y en una estrategia con un abordaje integral que permita retomar el control del departamento”, se lee en el oficio enviado por Javier Sarmiento, procurador delegado para los DD. HH.
De otro lado, Germán Valencia, profesor e investigador sobre conflicto del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, sostuvo que estos ataques obedecen a que las disidencias quieren “causar el impacto de una guerra que está presente y a la que hay que ponerle control, y el control es el cese del fuego”.
Para él, la disidencia busca mostrarse fuerte de cara a una negociación de paz, y dijo que con esto también buscarían presionar para que la Fuerza Pública les dé un respiro, “es un reconocimiento de que el Gobierno está actuando fuerte contra ellos”.




