
Hay muchos jóvenes que con el cuento de la adrenalina, y bajo el impulso de las tribus urbanas, se creen ahora los protagonistas de la película Rápidos y Furiosos. Piques ilegales y fenómenos de barras bravas afectan la juventud payanesa.
El ser humano casi siempre copia lo malo, lo absurdo pero es muy reticente a imitar buenos hábitos. Los piques ilegales son una de esas cosas que nos ha dado por traer de otras culturas e incorporarlas a la nuestra. Así por así, sin filtros. Y por moda se han convertido de algún modo en un problema de orden público en algunas ciudades del país.
Barras bravas
William Ricardo Zambrano autor del libro Tras las Barras Bravas: Prácticas comunicativas, identidad y cultura, se acerca a este tema tan polémico. Las Barras Bravas son otra de esas modas estúpidas que hemos copiado.
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“Para la mayoría de antropólogos y etnólogos el concepto de tribu que se usa ahora dista mucho, pues consideran que le faltan muchas características de las tribus primitivas; sin embargo, los medios de comunicación han quedado seducidos por el nombre y a la equivalencia de andar en grupo para denominarlo tribu, así como un fenómeno de las grandes ciudades que no surge, de ninguna manera, en el contexto rural, solo urbano”.
Hinchas
El término barra brava se emplea en América Latina para designar a aquellos grupos organizados dentro de una hinchada que se caracteriza por producir diversos incidentes violentos dentro y fuera del estadio de futbol.
Fanatismo y fútbol
“Las acciones violentas de las barras bravas son producto de un amor ciego y compulsivo hacia un equipo de fútbol que en algunos casos reemplaza el amor que falta en la casa del seguidor o en su vida íntima y social. Este amor; fanatismo y sentimiento, es el que los lleva a adquirir un sentimiento de odio contra el contendor”. Es decir que el amor por unos colores, por un equipo, puede reconvertirse en odio hacia el rival, al que puede llegar a percibir como su auténtico enemigo, y de ahí al uso de la violencia ya hay un paso, porque se asume que la única manera de resolver el conflicto es la eliminación del opuesto.



