Otro peligro similar al que se ensañó con las montañas de Rosas, en el sur del Cauca, hizo su aparición en el casco urbano de Sucre, en donde varias viviendas se han visto resquebrajadas de forma pronunciada.
Señal de alerta
La situación ahora es evidente para a unas veinte viviendas que se encuentran ubicadas en la parte urbana del municipio, cuyo número de habitantes se calcula en cerca de 2 mil, de un grueso aproximado de 10 mil. Estructuras que se observan levantadas en los pisos, agrietados de manera pronunciada, al igual que las paredes.
La diferencia con Rosas es que la localidad no se encuentra a pie de la carretera Panamericana sino que se halla enclavada en pleno Macizo colombiano, en el centro de una vasta subregión en donde hay municipios alrededor como Bolívar, La Vega, La Sierra y El Bordo.
El número de casas afectadas por esta situación geológica es de 80 unidades, al punto de que varias al parecer rehúsan ir al interior de ellas por el riesgo de colapso que están presentando. Demandan atención urgente de las autoridades encargadas de este tipo de casos, tanto del orden municipal como departamental y aún nacional.
Por el momento, estas entidades atienden la emergencia causada en Rosas por el deslizamiento, producto a su vez de la falla Romeral que atraviesa todo el suroccidente colombiano. Fenómeno que posiblemente se encuentre asociado de alguna forma con los síntomas que ya se notan en Sucre, como hizo notar un experto consultado por este medio.
Por el momento, ni las autoridades regionales ni las nacionales, han prestado atención a esta calamidad en Sucre, ya que la atención y recursos se han dedicado por completo a Rosas, en donde el presidente Gustavo Petro ordenó hacer la reubicación de los damnificados en una hacienda cuya extensión debe procurarles un mayor tamaño a cada familia.



