Bullyng y muerte

Para saber a qué nos enfrentamos, lo más importante es entenderlo y saber qué es el bullying. Se puede definir como la intimidación o agresión física, psicológica o sexual contra una persona en edad escolar (niño o adolescente), de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

Señales de alerta

El suicidio infantil es algo que no cabe en la cabeza, una cosa tan terrible, pero que por la insensibilidad de nuestra sociedad estamos asumiendo como algo normal. Debemos estar atentos a nuestros pequeños, debemos inspirar confianza para que no sucumban al dolor o la soledad.
Los psicólogos recomiendan estar “atentos a cuando el niño no quiere ir al colegio, cuando muestra momentos de ansiedad, no quiere comer, no hace las mismas actividades de antes, no se divierte de la misma manera, no quiere jugar con sus hermanos, primos, sus amigos del edificio o de la cuadra”.
También hay que observar si el menor “está descendiendo en sus niveles de energía, pero está aumentando en sus niveles de depresión, de ansiedad, de ir en contra de sí mismo”.

Ojo con las palabras

A los padres les pide no decirles a sus hijos “’usted es un tonto, sea un berraco, a usted la vida le quedó grande’, no. Ponga atención a esos síntomas y trátelos, óigalos, oiga a su hijo, escúchelo, sáquele momentos para hablar con él (…) interrumpa un ratito lo que está haciendo, que dedicarles tiempo a sus hijos se le va a multiplicar en horas posteriormente”.

Trabajo en equipo

Hay que abordar el problema del bullying en “equipo con la profesora, qué ve en el colegio, ‘yo veo esto en la casa’, y que la profesora no critique a los papás, porque esa es la tendencia de los profesores y se salen del problema. A veces los papás hacen lo mismo”.

Valores

Enseña valores. Un niño o niña que aprende, tanto en la escuela como en casa, la importancia de valores como el respeto o la igualdad, aprenderá a ver las diferencias como algo que debe aceptar y respetar siempre.