Chicos violentos

Teniendo en cuenta que campos y ciudades se han convertido en un campo de batalla, en donde la violencia es la moneda de cambio, y por una moto, un celular o una simple discusión callejera puedes acabar desangrado sobre el sucio pavimento, hay que pensar que la única manera de cambiar la situación es, aparte de aplicar la ley con contundencia, educar a las nuevas generaciones, algo que tampoco parece muy viable, pues los niños no hacen más que absorber los hábitos y las acciones de los padres.

Chicos violentos

Hemos visto tristemente como entre los más chicos, en escuelas y colegios, se dan situaciones de riñas, acoso, y homicidios. El panorama no es muy alentador, sin embargo debemos hacer todo el esfuerzo para que las nuevas generaciones no tengan que salir armadas a la calle para sobrevivir, y eso necesariamente pasa por el ejemplo y la educación.
Ser tolerante es lo mismo que ser respetuoso, indulgente y considerado con los demás. Es una cualidad personal que se define como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás, aunque sean diferentes o contrarias a las nuestras.
La tolerancia juega un papel muy importante en las relaciones de los niños con sus iguales y con su familia. Es importante que ellos escuchen las ideas y las opiniones de sus amiguitos, que acepten sus criterios aunque sean distintos a los suyos y que consigan ponerse de acuerdo con sus compañeros durante un juego, en alguna actividad o en un aula. La tolerancia les ayuda a que tengan una buena integración en un grupo o equipo.

Respeto y tolerancia

Al aprender a respetar a los que tienen a su alrededor están aprendiendo a ser respetuosos con ellos mismos y a no sentirse culpables cuando, por ejemplo, se equivocan o cometan un error. Esto también favorecerá que ganen más confianza en ellos mismos.
Educar en la tolerancia es educar sin violencia y sin agresividad, de esta manera estos niños serán los que medien en los conflictos y los que denuncien cualquier caso de bullying o agresión hacia un compañero.