Día de la Acción Comunal en Colombia

Mañana se conmemora en todo el país el Día de la Acción Comunal. Así quedó determinado por la Ley 743 de 2002, que fijó el segundo domingo de noviembre de cada año para esta celebración. Las JAC payanesas harán lo propio hoy sábado en el polideportivo de La Esmeralda. La Junta de Acción Comunal en Colombia es la organización social de base con más cobertura y arraigo. Es el espacio primario donde el ciudadano del común tiene la oportunidad de buscar una alternativa de solución a los problemas que aquejan a su comunidad. Cumplieron más de 60 años de existencia en Colombia. Recordemos que el origen de la Junta de Acción Comunal en el país se remonta a finales de la década de los cincuenta en la Universidad Nacional de Colombia. El lugar donde tuvo su primera aparición fue la vereda de Saucito, en el municipio de Chocontá. Era una vereda pequeña de minifundistas, que decidieron organizarse para construir una escuela comunal, que todavía está allí. Es hoy un monumento nacional porque fue el laboratorio donde se determinaron algunas de las primeras reglas, incluso las oficiales, en lo concerniente a la conformación de juntas de acción comunal. Como se puede ver las juntas de acción comunal tienen un origen popular y comunitario y su objetivo primario es ayudar a solucionar problemas de la gente y contribuir a mejorar sus condiciones de vida. La acción comunal es la principal organización social que tiene el país y naturalmente, por sus características, trata de ser cooptada y utilizada. Las JAC reúnen a la comunidad en torno de las diferentes necesidades y problemas que se pueden presentar en convivencia y conciliación de problemas, desarrollo humano de las personas, formación en democracia, participación, educación, vivienda, medio ambiente, deporte y cultura. Es además el primer puente que se tiende entre la comunidad y organizaciones políticas más grandes como los concejos, asambleas y el mismo Congreso. Entre las sombras de la acción comunal, tenemos la violencia que se ha recrudecido contra los líderes comunitarios en muchas zonas rurales y urbanas, afectadas por la reconfiguración del conflicto armando, la falta de relevo generacional y la amenaza de la politiquería que le quita su autonomía. Para todo se requiere un padrino político y si no están con este o aquél directorio, las JAC suelen ser abandonadas o dejadas a un lado en muchos municipios. Esa es la principal amenaza para las JAC que han venido perdiendo su naturaleza solidaria para convertirse en instrumentos de una sociedad politiquera.