El alcohol: vicio mortal

Una droga social

Lastimosamente tenemos que volver a hablar de los perjuicios que el consumo de alcohol trae para los seres humanos. El alcohol es una droga. El problema que existe con las drogas, no es la sustancia como tal, sino el uso que un individuo le da, así como la relación que establece con la misma. Y es a partir de lo anterior, que se entra a hablar de la toxicomanía.

Vicio mortal

Se estima que anualmente mueren en todo el mundo unos 2,5 millones de personas, incluidos más de 300 mil jóvenes de entre 15 y 29 años, por causas relacionadas al alcohol. Casi 4% de todas las muertes en el mundo son atribuibles al alcohol, más que las muertes causadas por el VIH/SIDA, la violencia o la tuberculosis. El alcohol es un factor causal en 60 tipos de enfermedades y lesiones, y un componente de causa en otras 200. El alcohol también está asociado a muchos problemas sociales graves, incluyendo la violencia, el abandono o el abuso infantil, y el ausentismo laboral. En Colombia cerca de siete millones de personas, de entre 12 y 65 años de edad, son consumidores de alcohol, lo que equivale a un 35% de la población de estas edades. Alrededor de 2,4 millones de personas presentan un consumo de riesgo o perjudicial de alcohol. Esta cifra representa el 35% del total de consumidores y 12,5% de la población total entre 12 y 65 años.

Accidentes de tránsito

Son preocupantes las cifras de muertos en accidentes de tránsito y otros tipos de accidentes asociados al consumo de alcohol, así como las estadísticas de trastornos mentales relacionados con el alcohol. No dejes que la presión social te haga dependiente a una sustancia socialmente aceptada, al igual que cualquier otra droga que también te va quitando tu vida. Según el estudio de Salud mental (2003) “En Colombia más del 80% de la población consume alcohol, mientras 1 de cada 15 colombianos abusa del alcohol, 1 de cada 200 depende de él”. Aunque el abuso de alcohol está presente en el 20% a 50% de todos los pacientes hospitalizados, sólo un 5% se diagnostica. Hasta un 70% no es diagnosticado en centros de atención primaria; esto facilita la escalada a trastornos de mayor severidad.