El mundo no ha cambiado

Novena y familia

La novena de Navidad que empieza a celebrarse hoy en millones de hogares colombianos, aparte de las devociones religiosas de cada uno, es un buen momento de encuentro familiar, alrededor de la tradición, los villancicos y si es posible algún refrigerio tradicional; rosquillas, dulce manjar blanco y demás.
Es muy importante fortalecer los lazos familiares ahora que esta célula fundamental para la sociedad se encuentra amenazada y los niños y adolescentes andan como ovejas descarriadas, sin referentes, sin un sustento emocional ni físico.

Unidos contra todo

La Navidad debería ser una fiesta para los hogares, y las novenas los puntos de encuentro, porque en realidad el Belén y la historia de la Sagrada Familia, es la historia de una familia que lucha unida contra todas las adversidades, que protege como su gran tesoro a su pequeño, sin importar las circunstancias, la pobreza, las limitaciones. Desafortunadamente no es un tiempo bueno para los niños, somos una sociedad de niños tristes; las cifras así lo demuestran, miles de niños se quitan la vida porque no son capaces de soportarla, porque el dolor y la tristeza. Otros lo han intentado. Si nosotros tenemos una familia, un techo y al menos un plato de comida, debemos sentirnos afortunados. Hay que valorar a nuestros seres queridos si los tenemos con nosotros, no somos eternos, estamos de paso.

El mundo no ha cambiado

Este mundo está diseñado para generar individuos consumistas e inconformes; la publicidad bombardea impunemente las mentes de los más pequeños, los alinea, los moldea para convertirlos en personas ególatras, hedonistas, indolentes.Llega una novena de Navidad más en un tiempo enrarecido; también era raro en aquel tiempo con un poderoso hombre persiguiendo hasta la muerte a miles de niños por celos, por miedo, por temor a perder el poder. Una familia pobre huyendo, como los desplazados de hoy en día, refugiándose en un miserable establo. Pareciera lo mismo, un guion se repite siempre, donde hay gente persiguiendo a otra, donde hay una lucha fratricida y sangrienta.