Diego Jaramillo Salgado
Estamos en un período en que la pobreza del lenguaje hace su fiesta en la vida cotidiana. Al parecer, el uso de los medios tecnológicos para la comunicación ha relegado el interés por garantizar formas de expresión que enriquezcan el vocabulario y los diálogos.
Espectacular
Con ello también se puede estar encontrando una seña de la frivolidad que atraviesan las relaciones sociales. Bastaría detenerse en el uso de las tres palabras que le dan nombre a este artículo. Generalmente, el término espectacular se ha introducido en diferentes ámbitos como la manera de resaltar una actitud o una cualidad. Espectacular es la mujer que fue elegida como reina o que se pasea en un desfile de modas, o un exitoso gol en un partido memorable.
Connotación
Lo es un resultado electoral o las declaraciones relevantes de un candidato o candidata. Se lleva consigo también la denominación otorgada a cualquier acción que produzca júbilo o reconocimiento. Si la anterior palabra asumió múltiples roles en la vida social, ahora “tema” recorre los ámbitos de profesiones, prácticas y sucesos sociales. Se utiliza para significar lo relacionado con la caída de un puente o acciones que se producen en el contexto del conflicto armado.
Para todo
Es apropiado, dentro de cualquier contexto, para indicar un espacio discursivo en que algo se pretende referenciar. Asumido preferentemente en la academia pasó a ser un recurso restringido en su significado para ser usado en cualquier ámbito social. Puede ser en lo religioso, en lo político, en lo económico, en lo deportivo, en lo amoroso. No cuestionable por la extensión de quienes acceden a su enunciado, sino por la ausencia de creatividad respecto de la amplia gama de palabras del idioma.
Como si esto fuera poco ahora la palabra “narrativa” se ha hermanado con las otras dos para testimoniar las restricciones idiomáticas. Designa argumentos con los cuales se busca explicar un aspecto o problema. Sin embargo, la persistencia en su uso en la vida cotidiana, sin que responda al sentido semántico que ella tiene, hace perder el valor que le fue asignado en la construcción de la lengua. Unas y otras expresan, más que una comprensión de su significado, un recurso repetitivo impuesto por la fuerza de la costumbre proporcionada por los medios de comunicación. La reducción del lenguaje a unos términos que se adoptan más por mecanismos hegemónicos que por su comprensión hace gala de la ausencia de creatividad. Hecho contradictorio si tenemos en cuenta el trabajo de grandes escritores y escritoras que hicieron lo necesario para hacer de la lengua castellana una manifestación de la estética y de la capacidad creadora como propias de la vida humana.

