Terrible como nos está golpeando el invierno en todo el país. Popayán y el Cauca no iban a ser la excepción, por supuesto. Hay tragedias por todos los lados, y ayer conocimos la muerte de una pequeñita estudiante del Liceo Nacional Alejandro de Humboldt, de la sede Yanaconas. La tragedia sucedió en la vereda El Hogar, sector rural del municipio. Pareciera un designio injusto, el hecho de que la gente pobre casi siempre sea la que sufre las tragedias. Y es precisamente por eso, por un asunto socioeconómico: la gente vulnerable tiene que vivir sin garantías, en zonas prohibidas, desaconsejables, con pobres infraestructuras, con carreteras llenas de lodo y polvo, en pendientes, en las riberas de los ríos. Ese es el destino que para miles de personas estampan las sociedades desiguales en las que vivimos.
Halloween para pobres y ricos
Volviendo al tema del Halloween, pobres niños pequeños, después del aguacero inclemente que azotó toda la tarde noche la ciudad de Popayán, sobre las 7 y 8 de la noche, padres y niños empecinados subían al parque Caldas, para aprovechar aunque fuera un rato del esperado día. Aunque en el parque Caldas no había gran cosa. Solo los fotógrafos que hacán su agosto con las fotos de ocasión.
Montoneras
Los que se decidieron por los centros comerciales, tuvieron que sufrir los eternos trancones, la lluvia el frío, las multitudes. Personalmente me cuesta mucho entender que en esas circunstancias se pueda encontrar alguna manera de disfrute, pero bueno, para gustos los colores, y allá cada quien con su tema.
Pervertidos
Sin abandonar el tema de los niños, hay gente enferma que disfruta viendo a niñas que no superan los 5 años, bailando sugerentemente, como si fueran adultas. Les parece gracioso echarles a perder su infancia. Esa niña que protagoniza un video que se hace viral y que baila reguetón, delante de otro niño es un víctima de los adultos, eso es una manera de perversión, de maltrato. Están creando objetos de deseo para pedófilos, pervertidos y en general gente enferma y peligrosa que abunda en estos tiempos. Viendo estas cosas que suceden con tanta naturalidad, me compadezco de las nuevas generaciones que tendrán que vivir esta realidad.



