
Hay policías atarbanes, sí. De esos que aprovechan su autoridad para sobrepasarse con los ciudadanos, sí. Los hay corruptos, de los que se mueven entre la legalidad y el crimen, sí. Hay policías que emplean su fuerza sin necesidad, cuando la situación no lo amerita y los ciudadanos están en indefensión, por supuesto.
Hay de todo
Hay policías que en lugar de perseguir a los delincuentes se hacen los de la vista gorda a cambio de comisiones, y otros que participan directamente de estructuras delictivas. Hay policías que manejan una discrecionalidad irresponsable y ‘eligen’ a quien defender y a quien hostigar, sí.
Decimos que hay esa clase de elementos dañinos en medio de la institución policial, sin decir que es la Policía de Colombia, ni la de Popayán, es decir, se puede generalizar la existencia de la corrupción en una institución como la Policía en este y en cualquier país del mundo.
Y en la medida en que el país se a más pobre y corrupto, más normal es la aceptación de esa realidad, porque las instituciones no son ajenas a la realidad de los gobiernos y la sociedad en general, sino que son permeadas por todo lo bueno y lo malo, por la corrupción, por los valores.
Entonces así como hay todos esos tipos de policías que nombramos, también los hay educados, comprensivos, colaboradores, sensibles con el dolor del pueblo porque ellos también son pueblo, los hay valientes, solidarios, que inspiran confianza, protectores del ciudadano, los hay justos, honestos, ecuánimes, generosos, eficientes, conciliadores, y de esos hay muchos, miles, la mayoría.
Utopía
Lo ideal para una sociedad es que pudiera funcionar sin autoridades encargadas de guardar el orden, la libertad y los derechos, pero esa es una idea utópica, por que la historia del desarrollo humano y de las sociedades del mundo han mostrado que siempre se ha requerido de diferentes expresiones de autoridad para mantener y garantizar la vida, la tranquilidad, la seguridad de las personas y el orden público, de allí surge la policía como ese cuerpo encargado de estos menesteres.
En nuestro país esta función la cumple la Policía Nacional por medio de servidores formados profesionalmente quienes actuan en cumplimiento de la Constitución Nacional, la ley y los reglamentos y que su finalidad es mantener las condiciones necesarias para el libre ejercicio de los derechos y las libertades.



