Los bloqueos y las filas

La gente en Popayán está tan prevenida con el tema de los bloqueos a la Panamericana, que el pasado domingo en la noche se habían formado largas colas en las estaciones de combustible, ante el temor de bloqueo y escasez de combustible. Payaneses haciendo filas para combustible se ha convertido en tema de memes en redes sociales. Por supuesto que se trataba de una falsa alarma promovida por la desinformación y los rumores inventados. Lo que se había anunciado eran unas movilizaciones por parte de algunas organizaciones sindicales, entre ellas Asoinca, CUT y Anuc. El CRIC avisó que no participaría y en cambio emprendió un desplazamiento hacia Bogotá. Ojalá que este tipo de imágenes, que de alguna manera se han convertido en un distintivo del ciudadano payanés, como una parte de su idiosincrasia, se conviertan algún día en un asunto anecdótico, porque no se volverán a realizar bloqueos a la Panamericana por parte de ninguna organización social. Esperamos que haya un cambio estructural en la manera de gobernar este país y este departamento para que los bloqueos a la Panamericana no vuelvan a ser nunca más los mecanismos de presión para que el Gobierno se acuerde de las miserias y las injusticias de estas tierras. Los bloqueos no favorecen a nadie, ni los que los organizan y mucho menos a los que los sufrimos. Los bloqueos traen pobreza y atraso, rompen las dinámicas económicas y destruyen las finanzas más vulnerables. Siempre hemos comprendido la indignación del campesinado, de las comunidades afros e indígenas, pero los bloqueos no le duelen al Gobierno, ni a los ministros, ni a la gente del partido de Gobierno. No, los bloqueos  golpean como un puño cerrado en el estómago al pueblo inerme, al trabajador.  La economía caucana está tratando de recuperarse penosamente. Algunos sectores estaban levantando cabeza jalonando la recuperación de empleos que se habían perdido. Un cierre de la Panamericana en estos momentos acabaría con los procesos de reactivación en los que avanza lentamente el departamento y significaría la estocada definitiva para muchas empresas que quedaron al borde de la quiebra. Con un bloqueo una gran cantidad de puestos de trabajo volverían a perderse con las consecuencias que eso tendría no solo para el consumo, sino también en el plano social.
Y la causa profunda de esta forma de violencia hacia la ciudadanía, es la falta de palabra del Gobierno Nacional que firma compromisos por salir del paso, por acabar con los bloqueos, pero sin la intención de concretarlos o sabiendo que los recursos son insuficientes para cumplirlos. Es decir escudándose en el engaño, en la treta, en la maña.