Otra vez la queda en dudas la capacidad de ejecución de la Gobernación del Cauca, en las obras de infraestructura. Esta vez la comunidad de Usenda, en el municipio de Silvia, señala al gobernador del Cauca Elías Larrahondo de haber dejado tirada la pavimentación de la carretera que lleva a esa pintoresca población. El atraso de las obras ya fue denunciado desde el 2021, cuando el problema de pavimentación literalmente se congeló. Según la comunidad no se registraron avances en meses. La gente reclamó y se reinició el trabajo en uno de los tramos. La comunidad creyó equivocadamente que esta serpia la recta final del proyecto, pero nada más lejos de la realidad, pues las obras volvieron a quedar en dique seco. Uno de los líderes del sector habló en sesión de la Asamblea Departamental del Cauca y pidió ayuda a los diputados para que la obra no acabe abandonada como tantas otras. “Por favor ayúdennos para que el señor gobernador nos cumpla con el pavimento de la vía y no se extravíen los 13.800 millones de pesos que hay para las obra”, expresaba el vocero de Usenda. Además son enfáticos en señalar la faltad de palabra y seriedad del mandatario Larrahondo.
Esto es lo normal, lo que se estila en el Cauca; prometer lo que no se va a cumplir. Están las obras que simplemente se abandonan y se quedan a medias, y también están las que se anuncian con bombos y platillos pero que nunca empiezan o que lo hacen con meses y años de retrasos. Tristemente son parte de nuestra cultura en la gestión pública. Hay ejemplos por toda la geografía. Ahí está el caso de la pavimentación Paispamba – Timbío. Hace meses el gobernador del Cauca Elías Larrahondo fue a poner la primera piedra. Y luego quedó paralizada. Y esta especie de descreimiento es el resultado de decenas y cientos de incumplimientos, falsas promesas con las que los políticos van a las regiones para obtener sus votos a como dé lugar, sin importar que sea con falacias y mentiras. Luego, cuando el objetivo se ha cumplido ya es otro cuento, a algún funcionario le toca ir a soportar la indignación, el malestar, la grosería, sin haber hecho nada para ganárselas. Y esto ha hecho escuela no solo aquí si no en todo el país. La Contraloría General de la República reveló el listado de los departamentos con el mayor número de proyectos incluidos en el registro de Obras Inconclusas. En total, son 1.093 proyectos, por un valor superior a los 6,5 billones de pesos, que corresponden a obras que, por uno u otro motivo, no se ejecutaron dentro del plazo en el que estaban previstas y tienen graves problemas de ejecución. Esperemos que esto algún día cambie y que los culpables de esta forma de corrupción sean castigados. Pero claro, esto solo es un deseo cándido de quienes soñamos en una Colombia honesta.





