Sector cultural, una mina de oro

Salir de la zona del conformismo en la ciudad nos ha hecho ver que el sector cultural es una mina de oro.

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En Popayán, cada vez la gente se da cuenta del potencial cultural que existe en la ciudad pero que aún no ha sido explotado de la mejor manera. Puede deberse a las cadenas del pasado y la tradición que no permitía dejarnos ver mas allá de la Semana Santa. Pero ahora Popayán está dejando de ser esa burbuja central, pero aislada de la totalidad que es el Cauca. Está encontrando en los demás municipios de nuestro departamento, alianzas culturales que aumentan el valor humano como actor social a través de los elementos culturales y tradicionales de cada territorio.

Es una tardía salida, no de la zona de confort, sino de la zona del conformismo. Es gratificante ser testigo y partícipe de las gestiones culturales impulsadas directamente desde la gente y la fuerza que tienen como colectividad y su capacidad de generar alianzas externas que fortalecen el totalidad de la región, aportando a la abundante riqueza pluricultural del país. Por eso recalcar que el sector cultural es una mina de oro.

Reto

El reto es mantener la oferta y calidad cultural, elementos movidos por el interés y las ganas de enriquecernos y general valor, tanto como la preparación y esmero que se refleja en el resultado final de lo que se quiere mostrar, vender o enseñar.

La favorabilidad de los factores anteriores mantiene un capital económico que permite hacer realidad las ideas, tanto del sector público como privado, serán fuentes que proveen los elementos necesarios para que el sujeto o colectividad cultural pueda corresponder al valor de la cultura y quienes la impulsan desde cada sector organizado.

Mantener el valor de la riqueza cultural nos muestra una de las cosas mas importantes en las que directa e indirectamente ayuda a la paz en los territorios.

En una sociedad donde abunda el reconocimiento al valor cultural de su gente y sus talentos, se crean espacios de formación que atraen las ganas de aprender y desarrollan proyectos de vida enfocados a contribuir de forma positiva al desarrollo del país. Así combate de manera significativa los antivalores, a la delincuencia como opción, al caos y violencia sin razón, causada por la falta de preocupación por nosotros mismos como sociedad.