“Trabajar en Luber ha sido una bendición”

Lleva 12 años trabajando en Luber, una compañía de ropa que se ha convertido en un motor económico a nivel nacional. “Trabajar ha sido una bendición para mí y para mis hijos”, afirma, mientras recuerda los logros alcanzados gracias a esta oportunidad laboral. Gracias a su esfuerzo y dedicación, ha podido ver cómo sus hijos cumplen sus sueños de convertirse en profesionales.

Popayán es una ciudad donde las oportunidades laborales son contadas, y conseguir un empleo estable puede ser difícil. Por eso, la labor de Luber adquiere un valor especial: la compañía no solo ofrece ropa de alta calidad —casual, formal y ejecutiva, confeccionada con diferentes telas seleccionadas cuidadosamente—, sino que también genera cientos de empleos que permiten a muchas familias sostenerse y prosperar.

La empresa capacita a su personal para que pueda desempeñarse con la mejor actitud y esfuerzo, creando un ambiente laboral que favorece el crecimiento profesional y personal. “Mucha gente no lo sabe, pero una tienda de ropa también mueve la economía de Popayán”, comenta. Cada venta realizada genera un efecto multiplicador: se compra a proveedores locales, se pagan servicios y se mantiene el flujo de dinero dentro de la comunidad.

Para ella, el trabajo es más que un ingreso económico. “Me ha permitido crecer, sentirme útil y apoyar a mi comunidad”, asegura. La experiencia le ha enseñado que el esfuerzo individual puede reflejarse en un beneficio colectivo, fortaleciendo tanto a su familia como a la ciudad.

Además, la labor de Luber destaca la importancia de reconocer la industria de la moda como un motor económico. Cada venta, cada capacitación y cada empleado activo contribuyen a sostener empleos, apoyar proveedores locales y mantener la economía circulando en Popayán y otras ciudades del país.