Entrando en la recta final de las celebraciones decembrinas, queremos a nuestros amables lectores y a la gente en general, que no se dejen llevar por la euforia propia de estas fechas. No queremos ser ‘aguafiestas’ como se dice, simplemente llamar a la prudencia, a la mesura hasta donde sea posible, especialmente con el tema de la conducción de automotores bajo el efecto de las bebidas alcohólicas. El licor es traicionero, engaña la mente, genera percepciones equivocadas de la realidad. La persona que ha bebido puede creer que se encuentra bien, y no lo está, y en ese desfase puede ocurrir una tragedia. Esta reflexión la traemos esta mañana 27 de diciembre, pues es muy frecuente que se produzcan accidentes de tránsito cuando las personas se encuentran en ese estado, y en Popayán, en esa especie de relajación que se está dando a los controles de tránsito, y la falta de responsabilidad de muchos ciudadanos que sin ser plenamente conscientes de su estado psíquico y físico, conducen motos y automóviles. Muchos llegan con normalidad a casa, pero desafortunadamente otros no tienen la misma suerte. Traemos a consideración una situación de la que fuimos testigos ayer mismo en la mañana. En la autopista norte, cerca de la sede del comando de la Policía Cauca, un conductor arrimó el automóvil a uno de los sardineles, perdió el control y chocó aparatosamente contra uno de los separadores. Luego, tal vez tratando de retomar el rumbo, dio reversa y volvió a chocar contra la estructura metálica. Conductores y peatones que pasaban por allí corrieron a socorrerlo, y lograron sacarlo del vehículo como pudieron, pues existía riesgo de incendio. Por fortuna, el afectado no sufrió afectaciones de consideración en su cuerpo, sin embargo no se puede decir lo mismo del automotor, que salió con unos destrozos que serán muy difíciles de reparar. Lo insólito del caso, es que el conductor, que se encontraba en evidente estado de ebriedad, no era consciente de lo sucedido, y repetía una y otra vez que él se encontraba ‘bien’ y que a su carro tampoco le había ocurrido nada. Increíble. Así de engañoso es el alcohol queridos amigos, por fortuna, como hemos dicho, en este caso no hay víctimas humanas. Aparte de las pérdidas materiales y una terrible resaca física y moral, al menos el causante del accidente no va a tener que cargar con una culpa mayor. Tengamos cuidado por favor, evitemos estos trances tan dolorosos, no conduzcamos bajo los efectos del alcohol y no permitamos que nuestros familiares y amigos lo hagan.




