Nos llegan quejas ciudadanas, que en los puentes que comunican el barrio Yanaconas con Yambitará, y con Aida Lucía, en el nororiente de Popayán, unos antisociales que dicen ser hinchas del América de Cali, se han instalado para robar a los transeúntes. Han establecido un puesto de control para ‘pedir’ la colaboración, pero si no se les da, igual estos sujetos la cobra por su cuenta. Esto está pasando sin que la policía haga presencia, a pesar del llamado que le hacen los vecinos.
Sinverguenzas
Una cosa es la pobreza, la falta de oportunidades de miles de jóvenes que no vislumbran un proyecto de vida, pero otra cosa es el delito por el delito. Que hacen estos llamados barristas: la mayoría no estudian ni trabajan. Andan de aquí para allá, detrás del equipo de sus amores, en un deporte que apenas entienden. Solo les motiva el afán de la manada, de la pandilla, del consumo de estupefacientes, y claro, esta forma de vida solo es sostenible mediante el robo.
Qué bueno que las autoridades hicieran un control exhaustivo. No se puede permitir que la gente que tiene que ganarse la vida, tenga que darle plata a esta gentuza, solo por el hecho de que son hinchas de un equipo de fútbol. Es obligación de las autoridades proteger al ciudadano.
No hay redes
Cambiando de tema, la secretaria de Infraestructura Municipal dijo en el Concejo que la ciudad de Popayán, no posee redes suficientes para poder evacuar las aguas lluvias en temporadas invernales como la que está cayendo. Urge un plan maestro. Eso es una utopía, otra necesidad que quedará sin resolverse. No hay plata. Tendremos que seguir asistiendo a inundaciones cada vez que le da por llover.
No hemos podido ni con los huecos que hay en las calles principales, cosas menores. Mucho menos con la obra de la PTAR, que tanta falta hace y cuya carencia está causando una contaminación de grandes proporciones en los afluentes. Felicitaciones al Instituto Don Bosco de la ciudad de Popayán, por su labor con los jóvenes de sectores vulnerables con una educación de alta calidad, en donde los chicos aprenden oficios y artes con los cuales construyen un proyecto vital. Un aplauso para la comunidad salesiana.


