Felipe Solarte Nates
Hasta ahora fue la etapa más difícil del gobierno Petro . No sólo porque el Consejo de Estado y la Corte Constitucional limitaron poderes presidenciales extraordinarios para intervenir en la fijación de tarifas de energía y otros servicios públicos. También en reformas, como la de la Salud, según sean tramitadas en el Congreso como leyes Estatutarias, que modifican la Constitución, u Ordinarias, que apenas la desarrollan y reglamentan.
Después de salir intempestivamente del crítico a la reforma a la salud, Alejandro Gaviria, que se desempeñaba en el ministerio de Educación y de las ministras María Isabel Urrutia, de Deportes y Patricia Ariza, de Cultura, el gobierno del presidente Petro vivió la semana más convulsionada desde su posesión.
Con tropiezos tramitará el proyecto de Reforma a la Salud presentado por la ministra Corcho, después que los partidos de coalición de gobierno: Liberal, Conservador, y de la “U, anunciaron contrapropuestas; mientras la oposición de Cambio Radical y el Centro Democrático radicaron sus proyectos para discutir en el Congreso; sin olvidar, el descontento que entre los empresarios, causó el proyecto de reforma laboral que vuelve a reconocer horas extras después de las 6 de la tarde, contratos a término indefinido y prestaciones sociales que suprimió el gobierno de Uribe.
También por el asesinato de un Policía del ESMAD y dos civiles, durante la asonada de un grupo de campesinos del Caquetá que se tomaron un pozo petrolero y durante varias horas secuestraron a 77 uniformados a quienes despojaron de sus equipos, armas y pertenencias personales; sin olvidar el paro minero en el Bajo Cauca antioqueño, promovido por el Clan del Golfo.
Que sirva de escarmiento el escándalo desatado por su primogénito Nicolás Petro, quien, antes de la elección presidencial, entre mafiosos como “el hombre Malboro” y el “Turco Hilcasa”, recolectó cuantiosos fondos, supuestamente para la campaña de su padre, desviándolos en su beneficio. Que Verónica Alcocer, esposa del presidente, no continúen determinando nombramientos en entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, e influencie para que les concedan veloz ciudadanía a españoles con antecedentes judiciales en su país, tal como lo publicó La Silla Vacía. https://www.lasillavacia.com/historias/silla-nacional/los-privilegios-de-los-turbios-espanoles-amigos-de-petro-y-veronica/
Evita, con su populismo a favor de los descamisados surgió a la sombra de su esposo el general Perón. En Colombia el general Rojas Pinilla, copió el ejemplo, cuando creó el programa asistencialista SENDAS, para regalar mercados, intentando hacer de su hija María Eugenia, una Evita colombiana, a la que sesenta años después, sus hijos Samuel e Iván, decepcionaron con el robo a Bogotá, desde la alcaldía.
En Argentina más reciente, Kirchner dejó a Cristina, su mujer, de heredera y en medio de la corrupción, esta quiere dejar a sus hijos de sucesores; sin olvidar el matrimonio maquiavélico que maneja a Nicaragua como una hacienda, peor que la administrada por la familia Somoza, a la que derrocaron los sandinistas, muchos de ellos después perseguidos y despojados de su nacionalidad por su antiguo compañero Daniel Ortega, convertido en dictador.
Durante el gobierno de Uribe, sus hijos aprovecharon para hacer lobby aprovechando su posición privilegiada y beneficiarse de multimillonarios negocios con Odebrecht, los Nule y Bavaria.
En el de Duque, no faltaron escándalos no investigados sobre la participación de la madre del mandatario en negocios alrededor de predios decomisados a narcos y administrados por la SAE, en los que estuvo implicado el detenido senador caldense Mario Castaño.
A un gobierno que se propone hacer grandes reformas, consolidar la Paz total y sanear entidades del estado carcomidas desde dentro por la corrupción, y a un presidente como Petro, que al emprender su carrera parlamentaria se caracterizó por su enconada lucha contra la corrupción y abusos de poder a todos los niveles, le corresponde pararse firme, cuando su familia y supuestos amigos interfieren en beneficio propio y tempranamente ponen en peligro la gobernabilidad.
Y aunque dijo que confiaba en que ambos puedan demostrar su inocencia, fue más allá. Señaló que quien quiera interferir en el proceso de lograr la paz, o sacar provecho personal de esta, no tiene cabida en el Gobierno, incluso si son miembros de su familia.” Votamos por Petro, no por su familia y círculo de amigos.
“Debido a la información que se rumora en la opinión pública sobre mi hermano Juan Fernando Petro y mi hijo mayor, Nicolás Petro Burgos, le pido al Fiscal General adelantar todas las investigaciones necesarias y determinar posibles responsabilidades”.
Obró en consecuencia a su tradición de lucha.




