Condiciones inhumanas en carceleta de Popayán

Desde que finalizando el año 2020, la alcaldía de Popayán tomó la decisión de instalar una carceleta, en el barrio Modelo, a pocas calles del Centro de la ciudad, en la sede de la antigua escuela Madre Laura, se sabía que la historia no iba a acabar bien. Hoy en día el hacinamiento es dramático. El año pasado hubo incluso una fuga de presos. De nada sirvió que comerciantes y residentes de los barrios Modelo y San Francisco manifestaran su inconformidad con mucha insistencia, ni que se presentara una Acción Constitucional de Grupo, presentada ante un Juzgado Tercero administrativo del Circuito de Popayán que buscaba garantizar los derechos colectivos a la moralidad administrativa, el derecho colectivo al goce del espacio público y la utilización y defensa de los bienes de uso público. El derecho colectivo a la defensa del patrimonio público, a la seguridad. El derecho a la salud de los niños.
Esto último argumentando que ni esta, ni la pasada administración Municipal se preocuparon por invertirle los recursos necesarios para volver a darle el destino educativo a esta institución como debería ser, pero en cambio se la convirtió de un día para otro en un centro de reclusión.
Recordemos que la instalación de esta carceleta se dio a raíz de un mandato de la Personería a causa de del hacinamiento que existía en la URI de La Esmeralda, que afectaba los Derechos Humanos de los detenidos. Entendemos que ante la falta de recursos y la necesidad urgente de evitar tragedias y violación de los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad, la Alcaldía no haya tenido otra opción en su momento, como una manera de salir del paso en esta coyuntura. En marzo del presente año la propia Personería Municipal instaura una acción de Tutela contra la Alcaldía de Popayán, el INPEC, las Secretarías de Salud Municipal y Departamental, las Secretarías de Gobierno Municipal y Departamental, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación por la violación a los derechos fundamentales de los detenidos en el centro transitorio Laura Valencia.
Aquí por lo tanto lo que se hace necesario es diseñar un proyecto sólido para solucionar esa necesidad que se tiene, pero sin generar otra problemática adicional para la ciudadanía como está ocurriendo en la antigua institución Madre Laura.