Fútbol barrial

Da gusto observar la cantidad de torneos de fútbol aficionado que se juegan en Popayán, tanto en canchas sintéticas, como en canchas de fútbol ‘grande’ en las que se juega 11 contra 11.
También destacamos el número de escuelas de formación deportiva que existen en la ciudad donde centenares de pequeños en las distintas categorías empiezan a dar sus primeros pasos en el mundo del fútbol. Todas estas personas que se mueven en torno al deporte en general tienen mayores probabilidades de escapar de los vicios, la calle y las malas amistades.

La cancha de vereda

Además hay muchos torneos rurales por toda la geografía caucana.
Hasta en los lugares más remotos como en los más peligrosos no falta el campeonato de fútbol, los partidos del domingo donde concurren jugadores y la comunidad a disfrutar de un espectáculo y a compartir con sus vecinos y amigos.
La cancha de fútbol de una vereda es uno de los espacios sociales predilectos por sus habitantes los fines de semana. Aparte de los elementos positivos que tiene la concurrencia alrededor de un evento deportivo, también hay que decir que en algunos sitios, los partidos se prestan para realizar apuestas, lo que acaba generando consecuencias negativas alrededor de un evento deportivo. Cuando hay apuestas los ánimos se enardecen, los jugadores y los árbitros se sienten más presionados por el público, se generan suspicacias y casi siempre altercados.

Apuestas y violencia

Tenemos noticias de discusiones por apuestas que han derivado en violencia, más cuando están en juego grandes cantidades de dinero o cuando se mezcla con bebidas alcohólicas. Hacemos un llamado para que no se convierta esta actividad sana en algo peligroso que acabe deteriorando un escenario agradable para la comunidad o que altere los valores deportivos y el Fair Play. Aparte de lo deportivo y lo social, una cancha es también el escenario de una economía informal qua donde acuden muchas personas que llevan sus productos a vender y obtienen algo de dinero para cubrir sus necesidades.