La culpa es del filósofo, no de la filosofía

Juan Esteban Tróchez

Si bien es cierto que el bajo nivel educativo en nuestro país es un determinante, pues es allí donde empiezan los problemas del cuestionamiento filosófico, no me parece el más determinante, en cambio a mi parecer lo es mucho más la forma de difundir la filosofía y la propia actitud de los filósofos al hacerlo, y esto es algo que nunca he visto ser criticado, de por sí ya es muy difícil entrar en el mundo de la filosofía porque está repleto de conceptos y palabras que casi nadie entiende y que quienes sí lo hacen no tienen la decencia de explicar en términos que todos entendamos, a veces parece que la filosofía es tema reservado para unos pocos leídos que se llaman a sí mismos “intelectuales” y no para todos, ¿qué acaso el conocimiento no es un bien público? Y es que para mí la filosofía no solo es cuestionarse constantemente y ya, sino que debe ser una búsqueda de ampliar esa sabiduría a todos los miembros de la sociedad, cosa que es imposible lograr desde la burbuja en la que muchos filósofos están. No es posible difundir conocimiento si no se tiene ni la más mínima pizca de humildad como para hacerlo con los términos correctos y adecuados para cada persona, y no sólo eso, a mi parecer gran parte de la población no toma la decisión de entrar en el mundo de la filosofía no porque sea difícil sino porque la imagen que proyectan muchos filósofos es la de unos seres inertes que todo lo cuestionan y nada lo disfrutan, que parece que no se ríen con nada, una imagen que ellos mismos se han encargado de difundir y en mayor medida creo que a la gente le asusta más convertirse en eso que no entender un montón de términos complejos. Para terminar, quiero creer que no se es filosofo si no se es capaz de explicarle “El eterno retorno” de Nietzsche a un niño de 10 años, a un joven de 17, a un señor de 30 o a un abuelo 60 años de formas distintas pero que lo entiendan de igual manera, quiero creer que no solo es mi culpa por no entender palabras que desconocidas y quiero pensar que no se puede considerar “filosofo” a alguien que no es capaz de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida y a la vez tener pensamiento crítico, quiero pensar que se puede vivir con ambas, en fin, quiero pensar que los filósofos también son gente como cualquier otra que ven futbol, que pueden salir a una fiesta y hacer chistes, que son gente común con un gran conocimiento.