Las Relaciones Humanas

Jesús Arcos Solano

No es mi intención causar disgustos o molestias a los gerentes o a los subalternos de las Empresas Prestadoras de Salud (E.P.S.); pero las quejas callejeras que se oyen y las noticias de la radio que se escuchan, referentes a estas entidades, no son nada gratas. Se comenta, sobre la mala atención al público, las dificultades que presentan, los obstáculos que aparecen; cuando de entregar medicamentos se trata; son situaciones que impiden las buenas relaciones que deben existir entre el patrón y usuario.
El afiliado no oye decir, sino: el doctor no tiene agenda, se dañó el sistema, que el código, que la orden, que la firma, que tiene que ir a tal lugar (para colmo, lejos) para un visto bueno; todo esto, saca de casillas al paciente más calmado. Estas idas y venidas, traen consigo gastos de trasporte; toca usar taxis. Y si se trata de usuarios de la 3ª edad, se empeora el asunto; ellos tienen que usar muletas, caminadores, silla de ruedas; en fin, traen consigo problemas, más los que le agrega la entidad. Peor aún, si es un campesino, que de vez en cuando viene a una cita; la terminología de la técnica moderna, lo angustia; algunos no saben nada ni de celulares ni computadores; a veces ni los conocen; en su casa no hay energía, se cocina con fogón de leña; prefiere no volver. El dirá, antes no era así, me atendían rápido, me entregaban los remedios sin problemas. Ojalá, los gerentes y subalternos apliquen esta cita: “Administrar es hacer fácil lo difícil y no entorpecer lo fácil”. (William Dean Howells).
No todo es negativo, en muchas entidades se atiende con amabilidad y respeto; algo digno de resaltar; se notan las relaciones humanas. De esta categoría de personas, deberían coparse las empresas que atienden público. En ocasiones, el buen funcionamiento de una empresa, como las E.P.S. depende del proceder de un jefe; el cual, debe tener buen conocimiento de sus funciones, y autoridad moral para ejercer el cargo.
Pero si fue nombrado para pagar un favor político, como ocurre en nuestro medio, no esperemos milagros. ¡Apague y vámonos! Ojalá, que estas situaciones engorrosas se soluciones para satisfacción de la administración y de los usuarios. ¡Querer es poder! No olvidemos la cita y apliquémosla.