
Rebusque
De sur a norte de la ciudad de Popayán, decenas de inmigrantes venezolanos se han ubicado en los semáforos de las intersecciones de mayor flujo vehicular, para limpiar los parabrisas de los vehículos que por allí circulan. Hay limpiaparabrisas desde la rotonda del Sena Norte hasta los semáforos del Valle del Ortigal al suroccidente de la capital caucana. Y hasta ahí todo parece normal, estas personas en condición de pobreza extrema han tenido que emigrar desde su patria, huyendo del hambre y se ven obligadas a ganarse el sustento para ellas y su prole como mejor puedan. Limpiar los cristales de los automóviles es un oficio honrado que no necesita habilidades especiales ni una gran inversión.
Agresividad
Sin embargo las formas que emplean algunos de estos trabajadores informales se han convertido en una tortura para los conductores que deben soportar agresividad, insultos y amenazas si no se les paga por un trabajo que en la mayoría de los casos no les han pedido. Y no es exageración ni intención de generar actitudes de xenofobia contra estos hermanos que viven tiempos difíciles. Se trata de varias quejas que ya nos han llegado de parte de ciudadanos afectados por estos comportamientos que al menos son invasivos y hostiles.
Pagar
Hay que pagar si o si. Y si desafortunadamente no tenemos en ese momento dinero hay que soportar insultos o golpes a los carros. Creemos que la Policía debería pasarse por estos puntos críticos y al menos dialogar con la gente. El hecho de dar o no dar dinero a estas o cualquier persona que lo solicite en la calle debe ser producto de una decisión absolutamente autónoma
Irrespeto
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Los limpiaparabrisas chantajistas y groseros echan tierra al trabajo de los que usan este humilde oficio para salir adelante o por lo menos conseguir el sustento diario para ellos y su familia, porque como en casi todos estos escenarios de la economía informal siempre son mayoría las personas honestas y decentes. Hay muchas historias de superación que han partido de un semáforo, pero los casos negativos siempre suenan más.




