La orden ejecutiva del presidente Gustavo Petro, de iniciar las obras de la variante Timbío-El Estanquillo, es una de las mejores noticias que podríamos haber recibido en este nuevo 2023.Después, claro, de que sucediera un desastre natural, como casi siempre. Hablamos de una obra de absoluta necesidad que debería haber sido construida hace varias décadas. El Cauca presenta el peor tramo de la carretera Panamericana. Para superar los continuos hundimientos y derrumbes debido a la inestabilidad de la banca entre Timbío y el municipio de Rosas, aún no hay solución para superar la falla geológica de El Romeral, desde que en el gobierno de Lleras Restrepo (1966-1970), le quitaron la partida para la construcción del tramo Timbio-El Estanquillo, destinándola a una vía en otra región del país. La Panamericana sur es una auténtica vergüenza, y además ha sido un agujero negro para los presupuestos. Las grietas causadas en la calzada de la vía internacional se han tragado miles de millones de pesos, sin que se logre una solución definitiva. Es una vía peligrosa en todos los sentidos, sinuosa, lenta y escaza. La falta de voluntad política de gobernadores, congresistas y líderes políticos para impulsar la variante ha sido siempre la causa fundamental. Hay líderes mezquinos, sin perspectivas, casi retrógrados que piensan equivocadamente que la construcción de esta vía dejaría por fuera a varios municipios de la dinámica económica y comercial del departamento. Son políticos que juegan con el atraso y la pobreza de las gentes para conseguir votos. Ojalá la orden del Presidente Petro se cumpla a carta cabal, sin aplazamientos, atrasos, y sobre todo sin que las manos corruptas toquen los recursos millonarios que requiere un proyecto de tal calado. Esperamos que todo se desarrolle tal como lo ordenó el presidente de los colombianos, que visitó el lugar de la tragedia el día de ayer. No es posible que la desidia y la incompetencia históricas de nuestros gobernantes tengan incomunicado el país con el resto del continente. Por fin, entonces el Cauca es tenido en cuenta por el Gobierno Nacional, y una obra que ya parecía destinada al cajón de las utopías aparece en la agenda oficial, y eso, en sí mismo ya es un avance.





