Jesús Arcos Solano 
Sea lo primero agradecer al Todopoderoso por todos los favores dispensados durante el año que termina 2.022 y Suplicarle, que el 2.023 sea colmado de muchas bendiciones y salud, que el Espíritu Santo nos ilumine para hacer las cosas bien y sortear dificultades.
No fue el 2.022 un año grato para los colombianos; personas destacadas murieron por efectos de la fatal pandemia. Popayan, no fue ajeno a este virus; desaparecieron muchos hijos ilustres, como Doña Josefina Angulo de Garrido, el médico Néstor Solarte, el médico Ceballos, el Doctor Guillermo Alberto González y su hermano Alfredo, el Doctor Edgar Orozco, periodistas, profesores, compañeros normalistas, fallecidos en años anteriores, Dios permita, que el año 2.023 sea portador de mejores días; que sea la paz la que llegue a los corazones de todos los colombianos, a los Caucanos y Payaneses. Jamás es acogedor vivir en una guerra entre hijos de una misma patria, matándonos entre hermanos, con odio diabólico. ¿Cómo es posible, que nos enfrentemos con tanta fiereza entre vivientes de una misma casa, como es la casa común, Colombia, Cauca, Popayán, El Bordo, Santander, Corinto, Suárez, Bolívar, Argelia y otros lugares, que también han vivido momentos de terror con gentes que se olvidaron de Dios es hora de reflexionar y cambiar. Compartamos amor y apartemos la violencia .
Y al comenzar el 2.023 no puedo olvidarme de tantos leales amigos, que quedaron en el Bordo, tierra de mis afectos, en donde transcurrieron los mejores años de mi vida, hasta la venida a Popayán, Entre esos dilectos amigos, mencionaré a algunos, que aún residen en el pueblo: el Doctor Walter Muñoz, Alfonso Martínez, Juan y Federmán Muñoz, el Doctor Hernán Rodríguez, Tito Mondragón, Julio Torres, Lidio Aguilar, el Doctor Nacor Rodríguez, Juan Carlos, Tilo Rodríguez, Chucho Gómez, y otros tantos, que sería largo enumerar, con muchos compartimos ratos inolvidables, Los recuerdo con gratitud, siempre los llevaré en un rincón de mi corazón. Les deseo un año nuevo feliz y pleno de salud. Este saludo, lo hago extensivo a Felix Casanova, Masutier Noguera y Tulio Gómez y señoras, residentes en Cali. Y a los que se nos adelantaron en el viaje sin retorno, rindo homenaje a su memoria: José Aguilar, Everardo Aguilar, Efrén Martínez, José Dolores Gómez, Mónica Gómez, Amparo Mesa, Pedro Nel Eguizábal, Rafael Muñoz, Edgar Muñoz y su hijo Hernán, Clarense Gómez; que el Señor les depare un lugar en su Gloria.





